La joven santafesina que fue quemada por su pareja en Brasil en noviembre del 2018 logró recuperarse, aunque su cuerpo aún tiene las marcas del fuego.

La historia de Bernarda conmovió a todo Santa Fe. La joven había partido hacia Brasil con su mochila y quien era su novio. Recorrían el país carioca mientras hacían malabares para subsistir. Una noche, Ángel Rolón la atacó con combustible y prendió fuego. Luego se dio a la fuga.

Bernarda logró llegar hasta un hospital, donde recibió las primeras curaciones. El gobierno de la provincia envió un avión sanitario y la trajo de vuelta a Santa Fe donde fue internada en el Hospital Cullen. Allí, en el área de quemados, lograron salvarle la vida.

Hoy, casi cuatro meses después, la joven se subió al escenario armado en la plaza 25 de Mayo, en el marco del Día Internacional de la Mujer. Una de las presentes leyó un poema que inspiró y ayudó a Bernarda durante sus largos días de internación.

Fue escrito por una mujer chilena que murió producto de un cáncer, pero quien antes decidió compartir las letras que le dieron fuerzas en tan larga lucha.

“Soy tierra fértil
cuando me inspiro,
cuando vuela mi imaginación,
cuando creo arte con amor,
cuando escribo, dibujo o canto una canción.

Soy tierra fértil
y tengo muchas semillas en mi interior.
Tengo la semilla de la sanación
y la transformación universal.
Planto las semillas en mi tierra fértil,
crece una sonrisa y una flor.
Esa flor me recuerda lo lindo de vivir la vida.

Soy tierra fértil y también soy árbol,
entrego mis frutos con amor y sin esperar algo a cambio.
Soy río cuando todo pasa,
soy monte cuando expando mi visión,
soy vida, muerte y vuelvo a ser vida
cuando florece mi alma
y mi cuerpo renace desde las cenizas.

Soy luz y fuego danzante en espiral,
soy nube nómade, pasajera y fugaz.
Soy lluvia cuando lloro y riego mi campo fértil
para sanar y curar mis heridas
con las hierbas de mi huerta.

Comienza la sanación,
me acompañan mis hermanas,
mis ancestras y las mujeres que vendrán.
Juntxs somos libertad,
soy viento, muevo las hojas,
esparzo las semillas
y me muevo libremente.
Soy agua, fuente de vida universal.

Gracias a la luna por mover mis aguas,
gracias sol por hacer crecer mi cultivo,
gracias a la tierra por dejar cosechar mi esencia fértil”