
Volvió el tiki tiki al Barcelona. Después de las críticas al equipo de Luis Enrique porque ya no jugaba como lo hacía en otros tiempo, Barcelona volvió a golear y a jugar como a su público (y al mundo) le gusta.
Le hizo 5 al Celta de Vigo y, por momentos, pareció que le hizo precio. Porque hubo muchas jugadas de gol a favor del mejor equipo del mundo que no pudieron concretar.
A los 24 Messi dibujó su obra de arte. Arrancó de espaldas en la mitad de la cancha, dejó parados a un par de rivales y la puso contra el palo.
Neymar no quería ser menos. A los 40, tras un pase del delantero argentino, la picó de una manera magistral.
Rakitic, Umiti y Messi, otra vez, completaron la goleada.























