Ya un año pasó desde aquel día en el cual el Indio Solari juntó más de 200 mil personas en un recital que marcó la historia de la música, y también del día en el que la superpoblación de fans terminó con la muerte de dos personas asfixiadas en una avalancha.

El 11 de marzo de 2017, el Indio Solari copó “La Colmena” y todo Olavarría. Todo iba bien hasta que se desató una avalancha que causó un gran amontonamiento en la zona frente al escenario. En consecuencia dos personas murieron. Más tarde, las autopsias determinaron que la causa de muerte fue asfixia. Muchas personas más resultaron heridas y fueron hospitalizadas.

Un año después, la Justicia acusa formalmente a los organizadores del evento, los hermanos Matías y Marcos Peuscovich, y el abogado apoderado de la firma, quienes deberán declarar por el delito de “estrago doloso seguido de muerte”.

Lo que la fiscalía considera es que el fallecimiento de estas dos personas más otras que resultaron lesionadas fue consecuencia de la comisión de este delito de estrago que es un delito contra la seguridad pública”.

De acuerdo con lo que explicó, la comisión del delito “no afecta solo a los fallecidos sino a la mayoría o la totalidad de los concurrentes del recital que se realizó en La Colmena”.

Además, agregó que “la responsabilidad de los productores deriva de no garantizar las condiciones mínimas de seguridad para evitar el hecho que terminó en este desenlace fatal”.