Mientras la ultraderechista Marie Le Pen apuesta a consolidar un lugar en el casi seguro balotaje, la derecha no logra hacer pie tras el Penelopegate de Fillon y los casi 20 millones de euros en facturas falsificadas de la campaña de Sarkozy.
El candidato conservador para las elecciones presidenciales de abril de este año, el católico y ultra liberal ex Primer Ministro François Fillon, está seriamente comprometido por un escándalo que involucra a su esposa e hijos. En el caso, conocido como “Penelopegate” Fillon los habría empleado como asistente parlamentaria a la primera y como colaboradores a los segundos sin que haya pruebas de que los salarios percibidos correspondan a un trabajo realmente realizado.
Para salirse del enredo, Fillon contraatacó con mentiras y pruebas falsas, mientras que nuevas acusaciones precipitan hacia el abismo a un candidato que se niega a retirarse de la carrera presidencial a pesar de la continua caída en los sondeos de opinión.
Pero no todo termina ahí para la derecha francesa. En medio de esta tormenta, el expresidente Nicolas Sarkozy, acaba de ser imputado por la financiación ilegal de la campaña electoral para las elecciones presidenciales de 2012, que perdió ante el hoy presidente François Hollande. De los 22,5 millones de euros previstos por la ley, Sarkozy gastó casi el doble, 42,8 millones, cantidad que intentó disimular mediante un sospechoso montaje de triangulaciones y facturas irreales.
Ante este escenario, la derecha ve seriamente comprometida sus posibilidades de acceder al Palacio de Elíseo. El beneficiado de los escándalos ha sido el ex Ministro de Economía de François Hollande y abanderado del llamado “progresismo”, Emmanuel Macron. Según las últimas encuestas, Macron eliminaría a Fillon en la primera vuelta y disputaría la segunda contra la inamovible Marine Le Pen.
Es la segunda vez que un ex presidente es enviado a juicio, luego de que Jacques Chirac fue condenado en 2011 a dos años de libertad condicional por haber pagado a miembros de su partido por trabajos públicos ficticios.