Después de los 15 minutos y monedas que había jugado en su regreso a Nacional, en el partido de ida de cuartos de final de la Copa Sudamericana, Luis Suárez volvió a saltar a la cancha este viernes y lo hizo con gol. El Pistolero ingresó desde el banco para disputar el complemento contra Rentistas por el Campeonato Uruguayo y, 14 minutos más tarde, anotó por primera vez. Fue victoria 3-0 y Lucho también falló un penal.

Por primera vez en su segunda etapa como jugador de Nacional, ya que en los 35 partidos que había disputado desde su debut hasta su venta al fútbol europeo ya había gritado otras 12 veces, incluyendo un gol al mismo rival, Rentistas: el otro anotado el 23/4/2006 en el Centenario, en una victoria 3-1.

Con Nacional 2-0 arriba en el marcador, el gol de Lucho llegó desde un tiro de esquina: el córner vino desde la izquierda y Suárez aprovechó que el arquero quedó estaqueado para meter el frentazo goleador, anticipando a su marcador dentro del área chica. Las ventajas a un jugador de tamaña jerarquía se pagan caro.

Suárez festejó como tantas veces lo hizo en Barcelona o el Atlético de Madrid, con dedicatoria especial para su pareja, Sofía Balbi, quien estaba presente en las tribunas del Gran Parque Central, y sus tres hijos: Delfina, Benjamín y Lautaro. Un regalo más que especial para su hija, que este viernes cumplió 12 años. Y los hinchas del Bolso, que armaron una revolución en su llegada, le regalaron una emocionante ovación.

“Tres puntos y a pensar en el martes. Feliz por volver a festejar un gol con esta camiseta y en este estadio. Delfi, es para vos. Todos juntos, vamos Nacional”, escribió luego del partido Suárez en su cuenta de Twitter, enfocado ya en lo que viene.