Roberto Curia es un empresario metalúrgico de la localidad de Chovet, ubicada a unos 130 kilómetros al sudoeste de Rosario. No tuvo mejor idea que construirle a sus nietos una montaña rusa en el patio.

Los beneficiarios son Catalina (6) y Santino (4), y este no es el primer gran gesto que tiene este abuelo, ya que al año de Catalina le construyó un carrusel y a los dos años el tren de la Peppa Pig.

En diálogo con un medio rosarino, expresó que iniciativas como ésta surgen “cuando uno quiere tanto a los nietos y los disfruta”.

 

“Nosotros fabricamos caños de acero, lo hicimos con los materiales y las máquinas de la fábrica, era un poco un desafío lograrlo. Todo sin tocar ninguna planta. Y ya pasó todo el pueblo por acá”, relató Roberto, en relación a que se trata de un juego abierto a la comunidad.

La altura máxima es de siete metros. Los carritos biplaza llegan a la cima arrastrados por cadenas y el resto del recorrido es por gravedad, explicó el abuelo.

Roberto contó que toda la estructura está instalada con medidas sobredimensionadas de seguridad para no dejar lugar a ningún riesgo, además de que el mantenimiento, dijo, es mínimo con apenas algunos ajustes o engrase periódicos.