Los presos protestan y piden ser excarcelados y arrestos domiciliarios en el marco de la pandemia por el coronavirus. El caso de Nahir Galarza no escapa de esta situación.

La joven que cumple condena por el asesina de su ex novio comenzó con una huelga de hambre como medida de protesta. La misma se dio inicio en la mañana del miércoles en la Unidad Penal Número 6 de Mujeres de la ciudad de Paraná. El objetivo de la manifestación que lidera la reclusa de 20 años es la habilitación de las visitas.

Desde que comenzó la protesta Galarza y sus compañeras solo toman agua. “Las internas firmaron un acta en la que dejan constancia que están en huelga de hambre por la prohibición de las visitas”, confirmaron desde la prisión.

En este sentido, las prisioneras sostuvieron que la protesta continuará hasta que se encuentra una “solución” a su reclamo. “Del mismo modo que al penal entran muchas personas, entre ellas la psicóloga, el personal penitenciario, la profesora de educación física, y no se toman recaudos, a las visitas pueden ponerle barbijo y tomarle la temperatura”, indicaron las reclusas.

Por otro lado, afirmaron que, en este tiempo, Galarza, que se encuentra sin ver a su padre, bajó dos kilos.

Las medidas de restricción de visitas que se llevaron a cabo en las cárceles tienen como objetivo evitar que avancen los contagios de coronavirus en dichos establecimientos.