El río Paraná a la altura de Santa Fe se encuentra plagado de palometas producto de las altas temperaturas y la bajante registrada en los últimos tiempos. La presencia de estos peces está afectando a los trabajadores que viven de la pesca, no solo por sus ataques a pescadores, sino porque también porque destruyen sus redes, que resultan muy caras para reponer.

“Las palometas nos rompen las mallas de las redes con sus dientes filosos. Esto supone un costo más para la tarea que ya de por sí está muy perjudicada por la crisis económica” manifestaron desde el sector.
Ante este panorama, los pescadores desesperados se reunieron con el Ministro de Producción, Daniel Costamagna, quien expresó: “Tenemos la idea de hacer un esquema de inclusión y organización de los pescadores, para que su trabajo no quede solo en la pesca sino que encuentren esquemas de comercialización y, por qué no, de frío, a los fines de darle valor a la actividad que desarrollan”.
Los pescadores aguardan que desde el Estado se los ayude a reponer las herramientas de trabajo y se faciliten los medios para trabajar de manera regular.


















