El gobernador de la provincia, Miguel Lifschitz realizó un recorrido para supervisar el avance de las obras de remodelación de la plaza 25 de Mayo, en la ciudad de Santa Fe, cuyas tareas tienen un plazo de ejecución de 180 días y significan una inversión provincial superior a los 56 millones de pesos.

“Estamos recorriendo esta obra que se encuentra en plena ejecución, para restituirle a la plaza su impronta original, y adaptarla a los desafíos del siglo XXI”, dijo el gobernador, y agregó que “se trata del ingreso principal a la Casa de Gobierno, pero al mismo tiempo todos sus frentes son patrimonial e institucionalmente muy importantes”, afirmo el gobernador y destacó la presencia del “Colegio de la Inmaculada, los tribunales, edificios de la Justicia y la catedral”.

Por otra parte, Lifschitz afirmó que esta remodelación “recupera un poco la historia de esta plaza. Todos los árboles originales se mantienen, se cambian los pisos y se incorpora más espacio verde; se quitan los estacionamientos, se mantiene el testimonio de las cruces que están implantadas, y se incorporan las calzadas al mismo nivel de la plaza, de manera que los autos que lo transiten tendrán que hacerlo a muy baja velocidad”, explicó.

“En definitiva, la impronta es mantener y recuperar todo lo que tiene mayor valor simbólico y al mismo tiempo darle una nueva imagen a la plaza más importante institucionalmente que tiene la provincia de Santa Fe”, afirmó.

 

LA OBRA
Las tareas se realizan en el marco del “Acuerdo Capital”, que implica una batería de obras públicas e inversiones provinciales en el territorio de la capital santafesina. En este caso, la obra cuenta con un plazo de ejecución de seis meses y tiene como finalidad mejorar la calidad del espacio verde y devolverle la jerarquía de Plaza Principal, preservando su carácter y su estructura original.

Las tareas de recuperación contemplan la modificación de la fisonomía actual de la plaza y su entorno en favor de los peatones. Para ello se decidió, entre otros cambios, ampliar los espacios verdes dentro de la plaza; eliminar los estacionamientos perimetrales; y limitar la circulación vehicular en las calles que la rodean.

Esta obra de rescate y recuperación histórica da prioridad a lo medio ambiental, porque se recuperan espacios verdes y forestación; y al peatón, porque hay una clara prevalencia del uso peatonal por sobre el vehicular.

Además, los trabajos incluyen la iluminación ornamental, que destacará el entorno, porque la plaza es un todo que incluye a la Casa de Gobierno.