No hay nada mejor que estar en casa. Germán Conti volvió de Portugal tras conseguir el torneo con Benfica y, como no podía ser de otra manera, no dudó en regresar al Brigadier López.

El ex capitán sabalero, ídolo de la institución, llegó un par de horas antes del inicio del encuentro y se paseó por la zona de vestuarios, un lugar que le es muy familiar. Cada hincha que lo vio le pidió una foto, no podía ser de otra manera.

Desde el club lo llamaron para homenajearlo, pero necesitaban un permiso de Benfica para hacerlo. No podían dejar de hacerle un reconocimiento al pibe que surgió de las inferiores del club y se convirtió en un pilar fundamental en momentos críticos de Colón, hasta devolver al sabalero a primera y clasificar a la Sudamericana. Con pocos años, ya es una gloria del club.