
Un vecino filma sorprendido cómo quedó la zona costera de la Toma Vieja tras los desmoronamientos del fin de semana. “Mirá, todo esto se desmoronó, es la parte de hormigón que se cayó”, dice sorprendido mientras filma pedazos de tierra mezclados con escombros. El hormigón era parte de una cobertura que hace diez años atrás fue colocada para evitar deslizamientos de la tierra.
“Estoy parado acá y no quiero seguir más allá porque se sigue desmoronando”, advierte el hombre, que muestra lo que sucedió y también deja en evidencia el peligro que podría provocar la caída de la torre de alta tensión que quedó muy cerca de la barranca.
El propietario del rancho El remanso, ubicado al pie de la barranca a 60 metros del lugar en el que se registraron los desmoronamientos le aseguró al medio local Elonce que “la torre quedó, prácticamente, en el aire y a punto de caerse”.
Sin embargo, desde la empresa de energía provincial dieron aviso a quienes son los encargados de controlar la torre de alta tensión de 500 kilovatios (kv) e indicaron que no había mayores peligros, a pesar de lo cerca que quedó la antena de la barranca.



















