El primer hecho ocurrió en el Barrio Yapeyú, en la intersección de las calles Hermanos Figueroa y Santa Cruz,  donde Franco Aranda de 18 años,  fue llevado de urgencia al Hospital Mira y López con siete heridas de bala en el abdomen, hombro derecho, glúteo derecho y cadera.  Luego fue trasladado al Hospital Cullen donde se encuentra bajo el cuidado médico.

El otro caso de violencia, involucra a Ramón Romero de 49 años, que fue herido por una perdigonada de municiones de plomo de cartucho de escopeta en la zona de su cuello y tórax mientras se encontraba en el patio de su casa en el barrio Nueva Tablada. El hombre fue operado de urgencia, y aún se encuentra en estado grave internado en la unidad de terapia intensiva del Hospital Cullen.

Cerca de las siete de la mañana una chica de 14 años,  llegó junto a  su madre al Hospital de Niños, con marcas de golpes en el rostro, cortes y heridas de arma blanca en los glúteos.  Existen dos versiones de los hechos, por un lado se sospecha de la ex pareja de la joven  -a quien se busca en el Fonavi San Jerónimo del Barrio Centenario-, mientras que también podría tratarse de alguien totalmente ajeno al entorno de la familia.

Los tres casos se encuentran bajo investigación policial, y todavía no hay ningún sospechoso detenido.