En un partido de acción creciente, el primer esbozo de emoción fue un gol bien anulado al local por posición prohibida de Mateo Coronel. Pero lo que siguió el período inicial fue un monólogo -y con situaciones de gol- santafesino: Carlos Lampe apareció ante intentos de Martín Cañete y Lucas Esquivel y Juan Nardoni desvió un disparo en el travesaño.

El envión tatengue se extendió al complemento, y a los dos minutos encontró su premio. Facundo Agüero metió de cabeza al corazón del área un centro de tiro libre y Claudio Corvalán encontró el primero con el segundo cabezazo. Y, si bien tras la conquista los de Gustavo Munúa les bajó un poco la efervescencia, siguieron siendo los más peligrosos: Lampe debió taparle un mano a mano a Nardoni y el ingresado Kevin Zenon remató cerca.

Pero el tramo final tendría reservadas emociones para el dueño de casa. El ingresado Kevin Isa Luna encontró un rebote fuera del área y clavó su sablazo en el ángulo izquierdo para el empate a los 43. En lo que siguió, los de Lucas Pusineri atropellaron para lograr el ansiado triunfo, pero volvieron a naufragar en la generación de juego.

Al final, su público reconoció el esfuerzo, más allá de una nueva sensación de haber dejado pasar el tren por el campeonato. También le queda por alcanzar la meta de meterse en la Copa Sudamericana 2023.