Un interno murió en la noche del lunes en su celda, en la cárcel de Coronda. Apareció ahorcado y la primera versión fue la del suicidio, sin embargo, una serie de pruebas alrededor del lugar donde fue encontrado el cuerpo del hombre hicieron que el fiscal Marcelo Nessier comience una investigación más profunda.

Justo en el momento en el que se murió el recluso, sucedía una reyerta en el pabellón, por lo que alguien más podría haber estado en su celda. Además, había varias “ heridas punzo cortantes en distintas partes de su cuerpo”, dicen fuentes policiales, por lo cual no concordaría con un suicidio por ahorcamiento.

“El cuerpo tenía varios cortes en los brazos y las muñecas. Estamos tratando de establecer si son producto del enfrentamiento. El interno estaba en una celda individual, por lo que estaba solo en el momento de morir y no hay ningún testigo que pueda aportar al respecto”, dijo el fiscal del caso a la radio Aire de Santa Fe.

“Fuera de la celda había bastante sangre, y eso nos llamó la atención. La celda quedó cerrada por orden de la Fiscalía. Este jueves, luego de que tengamos el informe preliminar de la autopsia, volveremos a ingresar y a evaluar”, agregó.