Gigante, magnífico, legendario, son algunas de las palabras que lo describen. Hay que hacer un combinado de varias para poder entender de qué se trata lo suyo que, por si alguno se le olvida, él se encarga de recordarlo con su juego fantástico. Anoche volvió a ser determinante, el por qué del triunfo de San Antonio Spurs ante Dallas Mavericks por 98 a 96 con una penetración asombrosa a tres segundos del final.

Emanuel Ginóbili no para de brillar en la NBA y otra vez fue clave para el triunfo de San Antonio Spurs. Cuando quedaban 3 segundos para el final, el argentino convirtió para que su equipo le gane como local a Dallas Mavericks por 98-96.

El bahiense jugó 22 minutos y acumuló 12 puntos, 5 rebotes y 3 asistencias. Con esa cosecha, fue uno de los máximos anotadores del anfitrión, que tuvo a LaMarcus Aldridge como goleador con 22 unidades.

El estadio AT&T Center de Texas explotó de emoción, de alegría, de júbilo por una nueva intervención de su hijo pródigo, del emblema, del ícono, del que todo lo puede, aún cuando parece que a sus 40 nada más tiene por hacer, va y lo hace.
El triunfo, que tuvo a LaMarcus Aldrige como máximo anotador con 22 puntos, dejó a los Spurs en el tercer lugar de la Conferencia Oeste que lidera Houston Rockets. Manu, por su parte, cerró una libreta con 12 puntos, cinco rebotes, tres asistencias y un robo de 22 minutos de juego.