En Alaska los limites entre bosques y ciudades a veces son demasiado finos, tal es así que los animales autóctonos pueden ser encontrados en pleno centro urbano un día cualquiera.

Ese fue el caso de este oso que sorprendió a los dueños de una licorería entrando por la puerta como un cliente más, hasta que finalmente un cliente armado de coraje se decidió por avanzar contra el animal que huyó asustado.

Este no es el único caso en el que un oso decide dar un “paseo” por la ciudad, entre simpáticos y temibles, las cámaras han registrado otros momentos similares, mirá.