La justicia santafesina condenó esta mañana a un hombre de 32 años que abusó sexualmente a su hija menor de edad en Alto Verde.

El tribunal estuvo integrado por los jueces Pablo Busaniche (presidente), Rosana Carrara y Rodolfo Mingarini en el marco de un juicio oral que finalizó esta mañana en tribunales.

El hombre, cuyas iniciales son IRO fue condenado como autor de abuso sexual con acceso carnal reiterado calificado (por el vínculo y por la situación de convivencia preexistente con una menor de edad), en concurso ideal con la autoría del delito de promoción de la corrupción de menores agravada (por el vínculo, por la edad de la víctima y por la convivencia).

“Esperaremos los fundamentos del tribunal para analizar los motivos por los que se impuso la pena”, señaló la fiscal Minniti. No obstante, valoró la decisión del tribunal y destacó que “se trata de una condena resuelta por unanimidad y que impone una pena elevada que se aproxima a los 18 años que habíamos solicitado desde la Fiscalía atendiendo al daño causado”.

Abusos reiterados

Las fiscales indicaron que “los ilícitos investigados fueron cometidos en perjuicio de la propia hija biológica del acusado, quien transitaba la escolaridad primaria cuando su padre la agredió sexualmente”. Detallaron que “las agresiones sexuales fueron reiterados, en fechas indeterminadas entre los años 2016 y 2018”.

La investigación se inició a raíz de una denuncia radicada por familiares de la niña”, recordaron Del Río Ayala y Minniti. “La madre de la menor había fallecido, razón por la cual quedó al exclusivo cuidado de su padre. Sin embargo, pudo escaparse de los controles a los que era sometida logró contarle a personas de su entorno familiar lo que estaba ocurriendo”, agregaron.

“El acusado formaba parte del círculo más intimo de confianza de la víctima, con la que convivía al momento de perpetrar los abusos”, manifestaron las funcionarias del MPA y agregaron que “además, el hombre se aprovechó de la vulnerabilidad de la niña por su edad y su dependencia, y la dejó en un estado total de indefensión, vulnerando su derecho a la integridad física, psíquica y sexual”.

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