
El joven se llama Teo y vino a Argentina por un intercambio con la Universidad de La Plata. No está solo, lo acompañan dos estudiantes más que también son franceses.
El último fin de semana, los tres europeos viajaron desde la capital de la provincia de Buenos Aires hasta Santa fe, con el objetivo de visitar a amigos que habían conocido cuando los santafesinos viajaron a París.
Luego de dos días en nuestra localidad y de disfrutar del reencuentro, los tres decidieron retornar a La Plata, donde están radicados desde que arribaron al país. Llegaron a la terminal “Manuel Belgrano”, compraron el pasaje y a la hora de subir al colectivo surgió el inconveniente.
A Teo le habían recomendado que no viaje con el pasaporte por temor a que se lo roben, debido a la inseguridad que vivimos en nuestras calles. Por este motivo, tenía fotocopia de este documento que lo había dejado en La Plata y también contaba con la licencia de conducir que en Europa es equivalente a la cédula de identidad.
El joven estudiante exhibió la documentación, pero para el chofer del colectivo era insuficiente y no lo dejó acceder al asiento que tenía asignado. El resto de los pasajeros, pese a la demora que generó esta situación, se manifestaron molestos con la empresa por la decisión que estaban tomando.
Uno de ellos dio aviso a la policía y llegó un comando con dos efectivos. También actuó la seguridad de la terminal. Sin embargo, desde la firma de transporte no cedieron en su posición y el extranjero tuvo que cancelar su pasaje.
Finalmente, Teo explicó lo que pasó en la ventanilla de otra empresa y en este caso entendieron. Lo dejaron subir al colectivo para poder trasladarse a la ciudad de las diagonales.



















