Por Germán Beauge*

El frente contra el polémico decreto del presidente Donald Trump, que suspende la entrada a Estados Unidos de refugiados y de inmigrantes de siete países de mayoría musulmana, no para de avanzar: un total de 97 empresas tecnológicas estadounidenses, encabezadas por Apple, Google, Facebook y Microsoft, presentaron ante un tribunal de San Francisco una moción que critica la medida presidencial y defiende el aporte de la inmigración.
La Corte de Apelaciones del Noveno Distrito de San Francisco le pidió anoche al Departamento de Justicia y a los abogados de los estados de Washington y Minnesota que se presentaran hoy a la tarde para exponer los argumentos sobre el veto al ingreso de refugiados e inmigrantes Estados Unidos. Horas antes, letrados de ambos estados dijeron frente a ese tribunal que levantar el veto del presidente Donald Trump a inmigrantes musulmanes y refugiados desatará el “caos”. Y las mayores compañías tecnológicas de Estados Unidos rechazaron también la medida ante la misma corte.
La presentación ante la Corte de Apelaciones del Noveno Distrito de San Francisco dio una nueva vuelta de tuerca a la batalla judicial abierta por el polémico decreto de Trump, luego de que ese tribunal bloqueara el domingo la restauración de la medida y pidiera al gobierno y los demandantes presentar nuevos argumentos. Dicha corte actuó en respuesta a un recurso presentado el domingo por la administración Trump contra un fallo emitido el viernes por el juez de Washington James Robart, que paralizó la aplicación del decreto a nivel nacional.
Con el argumento de proteger a la nación de ataques islamistas, el decreto de Trump prohibió el ingreso de personas provenientes de siete países musulmanes por 90 días, congeló el programa de admisión de refugiados por 120 días y lo suspendió por completo, por tiempo indefinido, para el caso de los sirios.
El ex Secretario de Estado de Barack Obama, John Kerry, también se unió a la disputa. En un escrito, Kerry afirmó que la prohibición de Trump afectará la vida de las personas y socavará la capacidad de Estados Unidos de coordinar la lucha contra el Estado Islámico (EI) y otros grupos extremistas con sus aliados internacionales, lo que a su vez hará al país menos seguro. “Colaborará con el esfuerzo de propaganda del EI y servirá a su mensaje de reclutamiento alimentando la narrativa de que Estados Unidos está en guerra con el islam”, dijo el ex funcionario.
Por su parte, la industria tecnológica también se pronunció en contra del decreto. Las principales empresas de Estados Unidos en ese rubro, entre ellas Apple, Facebook, Google y Microsoft, argumentaron ante el tribunal que lleva el caso que les hará más difícil contratar empleados. Además alegaron que el decreto es discriminatorio y que viola las leyes y la Constitución estadounidense.
Donald Trump, por el momento, niega la importancia de estas acciones y aseguró que todos los “sondeos negativos” sobre su polémico veto migratorio “son noticias falsas”. “Todos los sondeos negativos son noticias falsas, igual que los sondeos de las cadenas CNN, ABC y NBC en la elección. Lo siento, la gente quiere seguridad fronteriza y escrutinio extremo”, sostuvo Trump en su cuenta personal de Twitter.
El domingo, Trump cargó contra el juez Robart por segunda vez en dos días, escribiendo en Twitter que si ocurre algo malo la culpa será del magistrado, a quien acusó de poner en peligro al país. El sábado, el presidente lo había calificado de “supuesto juez” y dicho que su fallo contra su decreto era “ridículo”.

*El autor es licenciado en Relaciones Internacionales.