Haciendo gala de su histrionismo, la ex presidenta Cristina Kirchner volvió a aparecer delante de una cámara para mostrar cómo realizaba un trámite pedido por el juez Claudio Bonadio y de paso criticar su accionar, el de la justicia y el de Macri.
Inició la grabación desde su casa de Río Gallegos y luego se mostró yendo al Registro de Reincidencia que queda “a cinco cuadras”, según afirmó. Debió ir a dejar sus huellas porque, según relató, cuando fue a Comodoro Py para hacer ese trámite “no me las tomaron bien. Salieron mal. Ni siquiera eso hacen bien”, protestó.


Mientras iba en el auto, Cristina esbozó su teoría de por qué desde la justicia avanzan con las causas en su contra y la citan a declarar: “quieren lograr la foto de ingreso a tribunales”. Y agregó: “Esto que hace Bonadio es una demostración más de cómo quieren ocultar la realidad, una verdadera decadencia democrática”.
Según entiende la ex presidenta, su citación y las de sus hijos en la causa “Los Sauces” tiene un fin mediático, a pesar de que las pruebas indican que habría una conexión difícil de explicar entre los empresarios Lázaro Báez y Cristobal López con la ex familia presidencial, en la que se los beneficiaba con negocios del Estado y luego había una especie de retorno en diferentes conceptos. “Es una mezcla de persecución, con objetivos de proscripción y de tapar todo lo que está pasando”, insistió. Sus hijos, Máximo y Florencia, deberán declarar en Comodoro Py el 6 de marzo, mientras que ella lo hará un día después. Allí no hay reality show que valga: los Kirchner deberán dar explicaciones en la justicia.