Es la versión del Ministerio de Seguridad. El partido del sabalero frente a Vélez se paró a los 22 minutos porque arrojaron tres bombas de estruendo. ¿Cómo las ingresaron?
380 efectivos estuvieron presentes en el estadio sabalero. Pero no pudieron evitar que la barra entrara con bombas ni lograron frenar su accionar durante el partido.
Vinieron a Santa Fe a jugar un partido crucial por la permanencia, pero no pudieron. Para no desaprovechar el día, el equipo visitante hizo un entrenamiento en el Brigadier Estanislao López.
El presidente del Sabalero habló tras la suspensión del partido frente a Vélez. Apunto también contra el operativo de seguridad: “Fue muy tibio”, dijo.
Rigamonti fue el principal perjudicado por las bombas de la barra. Sin embargo no se victimizó, quiso continuar el partido y la gente sabalera se lo reconoció.