En la madrugada sonó el teléfono, atendió y una voz le decía que habían secuestrado a su hijo y que tenía que pagar el rescate. Se enojó y dijo que no tenía esa plata. Afortunadamente, era mentira.
Un hombre y una mujer intentaron raptar a una mujer fingiendo ser de la policía. Ella misma se encargó de compartir en las redes sociales un texto pidiendo que se difunda su experiencia para prevenir al resto.
Se hacían pasar por policía para sacar datos y luego pedían dinero por un falso rescate. Los audios fueron revelados por el Ministerio Público de la Acusación.