Los delitos son privación ilegítima de la libertad, severidades, apremios, lesiones, robos y tenencia ilegítima de armas de fuego. Son 15 uniformados a los que se les impusieron penas de uno a 15 años de prisión.
También se le impuso una inhabilitación absoluta perpetua. En la misma investigación hay otros tres policías condenados y seis agentes más que ya fueron acusados.