El delincuente había asaltado una casa en la semana. Después de sorprender a una mujer y a su hija durmiendo, robarles y pedirles que le llamen un taxi, desapareció en la zona de barrio Centenario.
Dicen que hizo lo que indica los manuales de formación de policía. El efectivo disparó a un ladrón que acababa de robar y apuñalar a un turista y que murió días después.