El chico de 15 años convivió tres días con los cadáveres de sus familiares, a los que ultimó escopetazos, en la escena del crimen, una vivienda de la ciudad de Elche.
Son los protagonistas del accidente en Ángel Casanello al 2200. Fue en el Cullen, cuando llevaron al detenido para un chequeo médico y se encontró con las víctimas.