Al menos 42 reclusos murieron este lunes en hechos ocurridos en cuatro cárceles del estado brasileño de Amazonas, un día después de que una pelea en uno de esos centros dejara otros 15 fallecidos.
Un hombre de 48 años y su hijo de 13 murieron aparentemente por inhalación de monóxido de carbono a raíz de una pérdida de gas en un calefón, en su domicilio de la ciudad de Paraná.
Era un viaje oficial de una alcaldesa que viajaba con su esposo y su pequeña hija entre la tripulación. Creen que se apagó un motor y el piloto no pudo aterrizar de emergencia.