La carga era transportada por un camión de una empresa de envíos. Se secuestraron 50.950 atados de cigarrillos, lentes de cámara fotográfica, consolas de vídeo juegos, entre otros dispositivos electrónicos.
Se trata del ataque a efectivos de Gendarmería Nacional y otros delitos que cometieron tras su fuga del penal de la localidad de General Alvear a fines de 2015.
Lo frenaron en un control de rutina. Llevaba 500 municiones de FAL, un mortero y proyectiles 9 milímetros, que habían sido robados de un batallón de Rosario en el 2015.
Hicieron 21 allanamientos en Santa Fe, Rosario y Buenos Aires, entre otras ciudades. “Había un policía y un gendarme involucrado en las organizaciones”, contó un alto funcionario.