
Un control de rutina en la ruta Nacional 14, kilómetro 360, a la altura de Piedritas, en Corrientes, se convirtió en un secuestro de película. Porque Gendarmería frenó a un auto en el que iban dos personas y encontró algo insólito: llevaban un arsenal.
Pero el dato sobresaliente fue que todo lo que transportaban había sido robado del batallón Fray Luis Beltrán, en las inmediaciones de Rosario.
Los hombres fueron detenidos, tras ser frenados en plena ruta. Llevaban 500 municiones de FAL, 1 mortero y proyectiles de 9 milímetros.

En enero del 2015, el ejército que manejaba Cesar Milani denunció un “faltante” de 26.000 balas. El robo servía para cargar por completo 2000 pistolas. Por ese motivo, el Ministerio de Defensa ordenó la suspensión de dos oficiales y cinco suboficiales que estaban encargados de la custodia del armamento y mudaron el arsenal para su seguridad.
Fuentes del Ejército cercanas a su jefe, Milani, decidieron no dar precisiones ni hacer declaraciones sobre lo sucedido. El robo se había mantenido en secreto.




















