El equipo de Tucumán protestó sentado en el césped y luego se retiró porque el árbitro les había expulsado a dos jugadores. Un cierre bochornoso que seguramente traerá consecuencias y sanciones.
San Jorge salió a jugar el segundo tiempo contra Alvarado con dos jugadores menos y cinco amonestados. Enojados con el juez se sentaron en el campo de juego y no siguieron.