Juan es un perro de cuatro años. Vivió bajo un puente, fue recuperado y había conseguido una familia. Pero a los 10 días dijeron que “no le tenían paciencia”.
Una familia iba a bordo del auto que quedo completamente destruido. La mujer y el niño solo recibieron curaciones, mientras que el hombre debió ser operado.
Se trató de un robo muy violento en el que la inocencia de un niño resaltó. Los delincuentes golpearon a su madre y a su abuela y él intentó rescatarlas dándoles su dinero.
Se trata de dos adultos y dos niños que fueron encontrados por un familiar dentro de la vivienda. Sospechan que pueden haber muerto por intoxicación con monóxido de carbono.