
Según publicó el sitio web de Crónica, la familia de Rosalía Jara, la joven de 19 años que había desaparecido en Fortín Olmos, y cuyo cuerpo fue encontrado recientemente, recibió mensajes amenazantes.
“Hace más de 15 días empecé a recibir amenazas por vía messenger que no es difícil de relacionar con el caso ya que hace mención en distintas oportunidades con cosas específicas de lo que paso. Estos acontecimientos que desgastan y generan mucha impotencia e inseguridad”, dice a Crónica Aide Jara, prima de la víctima e integrante del grupo de familiares Atravesados por el femicidio.
La familia hizo la denuncia. “No sabemos hasta donde pueden llegar estas amenazas y pensamos que estamos expuestos e inseguros”, agrega, por esa vía le mandan videos de sus hijos.
“Nos aflojaron una rueda del auto que se salió en la Ruta 11 cuando íbamos de Vera a Reconquista. Por suerte el que manejaba sintió un ruido raro y disminuyó la velocidad”, le dice a Crónica Mónica Pérez, tía de la víctima, quien también denunció lo sucedido. La familia reclama que se busque a los responsables de estos hechos.
“Desde que desapareció nuestra lucha fue incesante para saber qué fue de ella, desde la justicia se abrieron diversos caminos de investigación y todos conducen a la misma persona como responsable, que es el profesor Juan Valdez”, sostiene la prima. La familia espera a la próxima audiencia. “Con el resultado de ADN que dio que en un 99, 99% de trata de Rosalia vana la caratula a femicidio”, explica Mónica.
Rosalia salió de su casa de Fortín Olmos. Como otras noches iba hacia un bar que queda a pocas cuadras de su casa, donde se juntaba con un grupo de amigos. Alrededor de las 22 su mamá, Liliana, la llamó para decirle que regresara, que su hija estaba con sueño y no la podía dormir. Rosalía le dijo que en unos minutos estaría ahí. Pero no regresó y no supieron más de ella.
Por el caso hay un profesor detenido, con quien se hicieron 14 llamadas entre ellos ese día y una última en la que hablaron más de dos minutos. Pero él también se negó a decir de qué hablaron. Tampoco reconocía ser el padre de la hija de Rosalía, pero a partir de un estudio de ADN pedido por fiscales se determinó la paternidad. El profesor sólo reconoce haber tenido una relación extramatrimonial con ella.



















