Se trata de Juan Pablo Puig y Mateo Sebastián Muringa, quienes integraban una asociación ilícita internacional. Entre agosto y noviembre de 2022 se apoderaron ilegítimamente de 2.344.000 pesos, pero tendrán que entregar a las víctimas un total de 7.620.294,48 pesos en función de la actualización por inflación.
Entre los clientes del local de venta de indumentaria se encontraba una niña de tan solo tres años. Todo quedó filmado en la cámara de seguridad del negocio.
Las cámaras de seguridad registraron el momento en el que la moto sube a la plaza y empieza a forcejear con los clientes. Afortunadamente nadie resultó herido.