Se precipitó a poco de haber despegado en una zona rural cercano al cruce de la autopista a Córdoba con la ruta s26. En ella iban el instructor, que estaba al mando de los controles, y un alumno.
En su discurso del 9 de julio, el Presidente habló de una ciudad de la Provincia y de una industria que quiere que se replique en el resto de Argentina.
En la madrugada sonó el teléfono, atendió y una voz le decía que habían secuestrado a su hijo y que tenía que pagar el rescate. Se enojó y dijo que no tenía esa plata. Afortunadamente, era mentira.