El fuego se originó por la explosión de unos cables que cayeron sobre el techo de lona del local. Los clientes huyeron asustados mientras los dueños intentaban controlar las llamas con matafuegos.
El intento de robo quedó grabado en las cámaras de seguridad del bar. Los mozos lograron interceptar al delincuente e impedir que se llevara la bicicleta.
En el interior de la billetera había un cheque por una suma que rozaba los 2 millones de pesos. La mujer rastreó al dueño hasta que pudo devolverle sus pertenencias.