El dueño del local fue advertido por las alarmas alrededor de las 5.30 a.m. Al llegar se encontró con el peor escenario: La vidriera destrozada y un importante faltante entre dinero en efectivo y mercadería.
Las cámaras de seguridad registraron el momento en el que la moto sube a la plaza y empieza a forcejear con los clientes. Afortunadamente nadie resultó herido.
Asegura que le iniciaron acciones por no cumplir con los protocolos, cuando no fue así: “empezamos a levantar cabeza y nos encontramos con esto”, indica.