Durante la semana fue un partido muy esperado, tal vez porque Colón necesitaba volver al triunfo y ante su gente. El partido inició y los dos equipos saltaron a la cancha con mucha actitud. Parecía que los goles estaban a la vuelta de la esquina.

Sin embargo, a la llovizna que ya caía en la cancha la acompañó una lluvia de bomba de estruendos. Una de ellas cayó muy cerca del arquero Rigamonti, quien quedó aturdido tendido en el césped. A la tercera explosión dentro del campo de juego Andrés Merlos decidió suspender el partido.

Más allá de las ganas de ambos equipos por seguir con el juego, el juez del partido quedó firme en el “no” y a los 22 minutos, con el marcador en 0, el partido se terminó.