Cuando la pandemia impactó con fuerza en Estados Unidos, el parque de diversiones más famoso del mundo, Walt Disney Wold, debió cerrar todas sus puertas y establecimientos en Orlando, Florida.

A partir del pasado 16 de marzo, más de 43.000 empleados de una de las empresas que más factura a nivel globar fueron suspendidos y quedaron sin cobrar sus sueldos.

Esta medida entró en vigencia a partir del 19 de abril, casi en simultáneo con el cese de las actividades. Desde aquel entonces unos 200 trabajadores, que fueron considerados “indispensables”, permanecen en sus puestos. El resto, suspendidos.

Se espera que Disney suspenda a la mayor parte de sus casi 77.000 empleados durante el tiempo que sus parques estén cerrados por la pandemia del coronavirus, pero por ese acuerdo, los que estén afiliados a los sindicatos contarán con un año de seguro médico y seguirán en el programa Disney Aspire, que cubre su educación superior.

Además, los trabajadores suspendidos de Disney podrán optar por percibir el dinero que les corresponde por días de licencia paga y luego sumarse al resto de los despedidos de Estados Unidos que aspiran al seguro de desempleo.

El Senado estadounidense aprobó de manera unánime un incremento de US$600 por semana para quienes cobren el seguro de desempleo, lo que lleva el monto total a US$875, o US$3500 por mes.