Desde este sábado Suiza tiene el puente peatonal en suspensión más alto del mundo. Está en los Alpes y conecta Grächen y Zermatt. Sus dimensiones son sólo aptas para valientes: mide 494 metros de longitud, 65 centímetros de ancho y, en su punto más alto, cuelga a 85 metros de altura.

Bautizado como Charles Kuonen —uno de los patrocinadores de la construcción—, el puente cuenta con un sistema que evita el balanceo. Al unir Grächen con Zermatt completa el Europaweg, un camino que permite recorrer las principales cumbres de los Alpes, como el Cervino.

Como señalan desde Turismo de Zermatt, es “para excursionistas sin miedo a las alturas”, no sólo por la altura a la que hay que enfrentarse, sino porque el material del suelo permite ver el precipicio por debajo de los pies.

El puente colgante más largo del mundo, fue bautizado Com charles Kuonen, aunque es mundialmente conocido como Europabruecke o Puente de Europa. Está situado en el Cantón de Valais, cerca de Randa, Suiza, y los que tuvieron la fortuna de caminarlo aseguran que no es apto para personas con vértigo o impresionables.
Tiene 494 metros de longitud y en su punto más alto alcanza una altura de 85 metros sobre el suelo del valle. Daniel Luggen, director de de Turismo de Zermatt, dijo en la inauguración de la obra que “la emoción que se experimenta en lo alto del precipicio es indescriptible”.