En función de las pruebas Aprender no sólo se determinó que los chicos tienen problemas para resolver problemas matemáticos, y que leen un poco mejor que en otras épocas. También se pudo saber que dentro de las aulas, seis de cada diez chicos alguna vez presenciaron situaciones de discriminación.

De los resultados de la prueba Aprender, que el gobierno difundió la semana pasada, se dijo de todo. Lo más relevante: que los estudiantes secundarios ahora leen un poco mejor y siguen muy mal en Matemática. Pero esa misma evaluación contiene otros datos que pasaron casi inadvertidos, entre tanta estadística sobre rendimiento escolar. Son los que se desprenden del cuestionario complementario sobre “clima escolar” que les hicieron a todos los alumnos del último año de la secundaria y de sexto grado de la primaria.

De allí surge, entre otros datos preocupantes, que seis de cada diez chicos dice haber visto situaciones de discriminación entre los alumnos por alguna característica personal o familiar del estudiante, ya sea por religión, orientación sexual, nacionalidad, etnia o característica física.

La misma pregunta fue formulada a los alumnos de la primaria, de la secundaria y a los directores de escuelas medias. Números más o menos, en todos los casos ronda el 60% el porcentaje de chicos, o adultos, que percibe las situaciones de discriminación. El 12% de los secundarios dijo que lo observa siempre, el 18% que la mayoría de las veces y el 33% que algunas veces. Solo en el 37% afirmó que no percibe discriminación. En la primaria, las cifras son similares. En el caso de los directores, solo el 38% dijo que nunca hay discriminación.

De los resultados de Aprender también se observa que el 63% de los alumnos secundarios percibe agresiones, insultos y amenazas entre compañeros. Uno de cada cuatro dice que sucede siempre o la mayoría de las veces. En el caso de los directivos el dato es más preocupante: el 95% dice que existen esas agresiones entre estudiantes. También preocupa el “ciberbullying” (agresiones por las redes sociales): más de la mitad de los secundarios dice que eso sucede entre sus compañeros.

Además, un 77% de los secundarios dice que ellos u otros estudiantes “dañan la infraestructura escolar”. Un 13% que esto ocurre siempre, un 22% la mayoría de las veces y un 42% algunas veces. En la primaria suman 56% los chicos que perciben alguna forma de vandalismo en el aula.

En una escuela de Gualeguay los alumnos reaccionaron de una forma muy especial frente a un hecho de discriminación. 

En la escuela Normal los estudiantes dejaron en evidencia a las que se burlaron de la adolescente que usó unos Elephants para ir a clases.

Para destacar y felicitar a los casi 700 alumnos de la escuela Normal de Gualeguay que hoy realizaron una masiva protesta y jornada de concientización contra el Bullying. Se escuchó con fuerza el no a la discriminación y el respeto a la pluralidad y diversidad en todos los órdenes de la vida. De esta manera y de modo espontáneo la mayoría de los gurises de entre 13 y 17 años se solidarizaron con una compañera que fue agraviada en las redes sociales por su forma de vestirse.

Todo se inició con un clásico en las redes sociales “la gastada”, la burla fácil y cruel contra una alumna de 15 años que ayer a la mañana decidió ir a la escuela con los pantalones a cuadritos, similares a un pijama.

La chica que fue con Elephant apareció en una fotos en las redes sociales publicada por una alumna de cuarto año que en el posteo la destrató y descalificó.
Así de rápido se viralizaron las críticas de un pequeño grupo de menores. Con la misma velocidad llegó la respuesta inmediata del resto de la comunidad educativa de la escuela Normal.

Enterados de todo esto, los alumnos más grande del turno mañana de la escuela, que asisten al quinto y sexto año, junto a los referentes del centro de estudiantes, decidieron ir a fondo, poner un límite a las discriminaciones que a diario son parte. En esta oportunidad, dijeron basta, y por ello es que tomaron varias resoluciones contando con el visto bueno de las autoridades escolares.

Este miércoles organizaron el repudio: fueron todos vestidos con pantalones Elephant y se convocaron, en los recreos, para hablar, concientizar y reflexionar sobre el Bullying.
Para pensar, se les permitió por parte de los docentes utilizar los equipos de sonido para que el mensaje llegara fuerte y claro, incluso hubo padres que se enteraron y sorprendieron por el alto nivel de madurez en las argumentaciones que se escucharon por parte de los adolescentes.

En la organización de los alumnos que decidieron llevar un mensaje claro contra la discriminación se leyó una sentida carta que reflejó el estado de ánimo de la gran mayoría de los adolescentes.