
En forma sorpresiva, y revelando que la unidad del chavismo no es tan homogénea, la Fiscal General de Venezuela, Luisa Ortega Díaz, denunció que la decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TJS) de suspender las funciones de la Asamblea Nacional por “estar en desacato” generó una “ruptura del orden constitucional”. De este modo, Ortega Díaz fue la única funcionaria del Estado bolivariano que criticó el fallo.
Un día después de la decisión del TSJ de suspender las funciones de la Asamblea Nacional, Nicolás Maduro decidió convocar al Consejo de Seguridad de la Nación -que reúne a todos los poderes del Estado- para zanjar las diferencias. “Asumo, a través del diálogo y la Constitución, la tarea de resolver hoy mismo el ‘impasse’ que ha surgido entre el Ministerio Público y el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), y convoco al Consejo de Seguridad de la Nación para deliberar y sacar una resolución”, afirmó.
Previamente, el mandatario negó que se haya cometido un golpe de Estado. “En Venezuela la única ruptura del orden constitucional la encabezó y la protagonizó la derecha fascista que controla la Asamblea Nacional, el 11, 12 y 13 de abril del año 2002, y la avaló el secretario de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos entonces”, dijo Maduro a través del canal estatal VTV.
El discurso del mandatario buscó así atenuar las críticas de la fiscal Ortega Díaz, vinculada al chavismo. La funcionaria sostuvo que sentía “una gran preocupación” por la reciente sentencia del máximo tribunal, y llamó a reflexionar para que se tomen los “caminos democráticos” de respeto a la Constitución.
“En las sentencias 155 y 156 de la Sala Constitucional del TSJ se evidencian varias violaciones del orden constitucional, y desconocimiento del modelo de Estado consagrado en nuestra Constitución, lo que constituye una ruptura del orden constitucional”, afirmó, marcando así fuertes diferencias con el gobierno de Nicolás Maduro. La Fiscal pidió seguir la vía de la reflexión para que se tomen caminos democráticos, respetando las diferencias.
Presión internacional
El secretario general de la ONU, António Guterres, llamó al gobierno de Venezuela y a la oposición a reactivar el diálogo que procuró facilitar el Vaticano, subrayó la importancia de la separación de poderes, el respeto del Estado de Derecho y pidió “evitar confrontaciones”.
El secretario general está preocupado por los últimos acontecimientos en Venezuela”, dijo el portavoz Farhan Haq, tras la decisión del Tribunal Supremo de Justicia de asumir las competencias de la Asamblea Nacional. Además, Guterres subrayó la “importancia de adherirse al Estado de derecho, a la separación de poderes y a la Constitución, a la vez que se asegura el respeto de los derechos humanos”.
Por su parte, más de 20 países de la Organización de Estados Americanos, entre ellos Argentina, manifestaron que en Venezuela hay “una alteración del orden constitucional”.
El opositor Henrique Capriles estuvo ayer viernes reunido con el secretario general de la OEA, Luis Almagro, en Washington a quien le solicitó una declaración que “reconozca esa ruptura” porque en Venezuela “se dio un golpe de Estado” con la sentencia por la que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) asumió las facultades de la Asamblea Nacional.
El dos veces candidato presidencial aseguró que apoya “toda sanción” a Venezuela, incluida su suspensión de la OEA, si no se anula esa sentencia contra el Parlamento, de mayoría opositora.
Almagro dio el paso formal de pedir una reunión del Consejo Permanente urgente tras calificar ayer de “autogolpe de Estado” la decisión del Tribunal Supremo de Venezuela de sustituir en sus funciones al Parlamento.



















