Sucedió en el sanatorio de Santo Tomé, Servicios Médicos, donde una mujer de 64 años ingresó el sábado con una peritonitis y falleció el lunes producto de un infarto.

Los problemas comenzaron cuando la familia reclamó el cuerpo para velarla, pero no lo encontraban.

Luego de una investigación, descubrieron que el mismo había sido rotulado con otro nombre y cremado en la localidad de San Carlos.  Los que llevaron a cabo la cremación pensaron que estaban manipulando el cadáver de una persona que había muerto por covid.

Cuando la familia de esta mujer se enteró de lo que había ocurrido, hizo la denuncia en el MPA ante la fiscal Laura Urquiza y reclamaron justicia y que los responsables paguen por este error: “No queremos que nadie pase por un dolor similar”, remarcó su hijo, Javier Galizzi.

 

DEJA UNA RESPUESTA