Luego del reimpulso de la candidatura sudamericana este martes en Montevideo para organizar el Mundial 2030, los cuatro integrantes de la misma ya tienen un balance de dónde están parados y saben que, al valor histórico y emotivo del centenario de las Copas del Mundo en el lugar donde todo empezó, deben agregarle sustento organizativo, logístico y de infraestructura para poder soñar en grande.

En este camino, y si bien ninguno de los asistentes al cónclave de Montevideo quiere ponerlo en debate hasta que comience el trabajo de los “equipos técnicos”, se hablaron de sedes y de todo el trabajo que queda por hacer.

En cuanto a estadios, el primer boceto plantea siete sedes en Argentina, tres en Chile, dos en Uruguay y dos restantes en Paraguay con una intención de máxima: una sede en cada ciudad para evitar la concentración de público en las capitales Buenos Aires, Santiago, Montevideo y Asunción.

En el ámbito de Argentina, se plantearon cinco escenarios de las siete sedes potenciales. Obviamente el nuevo Monumental de Núñez, que tendrá capacidad para más de 80 mil personas en 2024, será la principal sede albiceleste, acompañado por el Mario Kempes de Córdoba, Malvinas Argentinas de Mendoza, Madre de Ciudades de Santiago del Estero -para partidos de primera ronda y eventual octavos de final- y Ciudad de La Plata -que requiere una inversión mucho más significativa para ponerlo a punto-.

Con respecto a los dos escenarios restantes, se especula con una posibilidad para uno de los cuatro estadios del eje Santa Fe/Rosario y una idea que cada vez toma más fuerza: modernizar un estadio patagónico para aprovechar la fuerza turística de la zona y hacer un proyecto bien federal.

En Uruguay, obviamente el Centenario de Montevideo se lleva todas las atenciones luego del aggiornamiento que se le realizó para las finales de Libertadores y Sudamericana de 2021, aunque todavía restan cuestiones para transformarlo en un escenario para partido de apertura o final de Mundial.

El otro escenario que tiene como intención Uruguay es que sea en el interior, aunque la infraestructura del Campeón del Siglo (Peñarol) y del Parque Central (Nacional) tientan a reducir la inversión, pese a que no respetarían la idea madre de una ciudad y una sede.

Lo mismo sucede con Paraguay, donde el Defensores del Chaco se lleva todos los focos en Asunción por sobre el General Pablo Rojas ‘la Olla’ y surge la opción de modernizar y ampliar en estadio Antonio Aranda de Ciudad del Este como segunda sede paraguaya.

En Chile, el Nacional Julio Martínez Prádanos se ampliaría en su capacidad para ser la sede de Santiago por sobre el Monumental David Arellano de la capital chilena. Entre las opciones para las otras dos ciudades del país trasandino aparecen el estadio Ester Roa Rebolledo de Concepción, el Estadio Regional Calvo y Bascuñán de Antofagasta y el Estadio Elías Figueroa Brander de Valparaíso.

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