La Càmara manifestó su sorpresa y acusó de “discriminatoria” la la decisión de volver a crear un gravamen al consumo de cerveza. Advirtieron además que se pueden poner en riesgo “importantes inversiones”.
El director ejecutivo de CICA, Alejandro Berlingeri, estimó que la medida provocará un aumento del 9% en los precios, una caída de 7% en el volumen producido, pondría en riesgo 9.000 empleos, y hará revisar varios planes de inversión.
“Los cambios en el proyecto, que inicialmente gravaba por igual al vino y la cerveza, después excluyó al vino, más tarde desde el Gobierno se entendió que eran bebidas sustitutas y ahora volvieron por la cerveza”, afirmó el directivo.
Según la cámara, la aprobación del proyecto constituiría una “discriminación respecto a otras bebidas con alcohol”, ya que “el vino y la cerveza son bienes de consumo sustitutos, con lo cual aumentar el impuesto a la cerveza al 17% pero que el vino no tribute generaría un fuerte incentivo a favor de éste último”, aseguró.
“La OMS recomienda gravar a las bebidas alcohólicas según su graduación alcohólica, algo que el proyecto de reforma tributaria no cumple. La cerveza tiene tres veces menos de graduación alcohólica que el vino y el champagne, que no pagan”, afirmaron.