
La dispersión de precios de tarifas es evidente. No hay una persona en Santa Fe que no se queje de lo poco que pagan en Capital Federal por el mismo uso de la electricidad. Para tener una referencia, según un informe de Montamat & Asociados, en diciembre del año pasado un usuario de Edenor que consume 150 kWh por mes pagaba 43,5 milésimos de dólar por kWh, mientras que un consumidor de EPE (Santa Fe) desembolsaba 83,4.
Por eso, la administración de Mauricio Macri busca darle un barniz de federalismo al aumento de tarifas y la normalización del sector energético que promueve desde la llegada al Gobierno. El mes próximo, en el marco del Consejo Federal de la Energía Eléctrica, donde convergen representantes del Poder Ejecutivo y de las provincias, iniciará la discusión para que en el lapso del primer mandato de Cambiemos los usuarios de todos los distritos del país paguen un valor similar por la electricidad. Así lo confirmó ayer el ministro de Energía, Juan José Aranguren, en diálogo con la prensa.
Según el funcionario, “ha habido aumentos tarifarios por encima de lo que fue el costo de generación [que define el Gobierno], porque le siguieron sumando valor agregado de distribución [la porción de la factura que va para las distribuidoras], y como aumentó el costo de generación se lo ponen en la mochila al Estado nacional”.
En los próximos días Energía pondrá en su página web los valores que cobra cada una de las empresas que atienden al cliente final en todo el país, con la discriminación de la generación de energía, la remuneración al transporte y los impuestos.
“Con la transparencia de las tarifas de cada uno de los sectores, se podrá observar la dispersión en cada una, y que en un sistema más armónico la única dispersión debería estar vinculada con la cantidad de clientes por metro cuadrado, porque permite diluir el costo de distribución”, explicó Aranguren.



















