Se jugaban 47 minutos y medio del segundo tiempo en Avellaneda. El partido entre Racing y Colón se encaminaba a un inevitable 1 a 1, más allá de que la Academia había jugado mejor y merecía quedarse con los tres puntos.

Y entonces llegó la polémica: un córner desde la izquierda ejecutado por Miranda fue cabeceado por Cáceres al gol. Pero en clara posición adelantada estaba Darío Cvitanich, que interfirió en la trayectoria del balón y el intento del arquero Burián por desviarlo. El delantero de la Academia incluso hace el movimiento para intentar tocar la pelota. Por eso debió anularse la acción.

Cuando los jugadores le reclamaron al línea les contestó: “No cabecea”, sin tener en cuenta que Cvita había molestado la final del arquero sabalero.

La Academia, que merecía el triunfo, se va otra vez con tres puntos debajo del brazo pero con cierto sabor a injusticia. Y Colón que, si ganaba clasificaba a la siguiente etapa, y podría perder el liderazgo absoluto de la Zona 1 se fue con sensación de impotencia. Las imágenes del Pugar Rodríguez lo dicen todo.