El papa Francisco no goza de buena salud por estas horas, de hecho debió reprogramar su agenda prevista para estos días. Según informaron desde el Vaticano solo se trata de un estado gripal, no obstante, el brote por coronavirus encendió las alertas en todo Italia y esto elevó la preocupación.

Este jueves el Sumo Pontífice no asistió al encuentro en San Juan de Letrán con el clero de la diócesis de Roma y su ausencia fue comunicada sin mucha anticipación.
El encargado de prensa del Vaticano dijo que el papa “prefirió permanecer en las cercanías de Santa Marta” y que “los demás compromisos proceden regularmente”. A su vez, explicó que solo se trataba de una “leve indisposición”.
Días atrás, el papa Francisco se reunió con 58 obispos del Mediterráneo en la ciudad italiana de Bari. El encuentro, que fue organizado por la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), solicitó que los obispos deben alzar la voz “para pedir a los gobiernos que defiendan las minorías y la libertad religiosa“.
“La persecución, cuyas víctimas son sobre todo —pero no sólo— las comunidades cristianas, es una herida que nos desgarra el corazón y no puede dejarnos indiferentes. Al mismo tiempo, no aceptemos nunca que quien busca la esperanza cruzando el mar muera sin recibir ayuda o que quien viene de lejos sea víctima de explotación sexual, sea explotado o reclutado por las mafias”, advirtió el sumo pontífice.


















