En menos de un año se suicidaron 22 jóvenes en San Jorge, una localidad de la provincia de Santa Fe. El macabro fenómeno preocupa y asusta, pero no es propio de esa ciudad ubicada a 150 kilómetros de la capital provincial: se repite en muchos rincones de Santa Fe y pasa también alrededor del mundo. ¿Qué sucede que tantos chicos deciden tomar la terrible decisión de quitarse la vida?

En San Jorge reclamaron mayor presencia del Estado y que lleguen más profesionales de la salud mental a los hospitales y centros de salud. Es que las situaciones de violencia intra y extra familiar, el bullying y las drogas son algunos de los argumentos por lo que se estaría dando este macabro fenómeno. Organizaciones sociales también hacen referencia a las desigualdades sociales, al hambre y las viviendas precarias.

“Solo esta semana hubo cuatro intentos de suicidio de chicos de entre 13 y 17 años”, contaron referentes sociales al diario UNO Santa Fe. A los 22 jóvenes que perdieron la vida, de los cuales el 70% tenía entre 15 y 21 años, hay que sumarle 40 chicos que intentaron llevarlo a la práctica, sobre todo en el barrio San Martín, donde se concentra más del 80 por ciento de los casos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) expresa que el suicidio constituye un problema de salud pública muy importante y en gran medida prevenible. Por otra parte, la Organización Sanitaria Panamericana (OPS), señala desde una perspectiva epidemiológica que afecta especialmente a las poblaciones más pobres y es muy frecuente en grupos vulnerados y discriminados, donde los recursos y servicios suelen ser escasos y limitados para la identificación temprana, el tratamiento y el apoyo a las personas necesitadas.

En San Jorge, donde la cifra alarmó a toda la sociedad, empezaron a hacer marchas para pedir “no más suicidios”. En los últimos 30 años, la tasa de suicidios se triplicó en Argentina y es la segunda causa de muerte en el país después de los accidentes de tránsito. Si bien Santa Fe está 16ª entre las provincias argentinas con más suicidios -Catamarca es la primera-, San Jorge rompió las estadísticas.