Eduardo Domínguez es un tipo muy sereno en cada una de sus declaraciones. Esta vez no fue la excepción, pero en la conferencia de prensa tras el empate de Colón frente a River, el domingo a la noche, respondía las consultas de los periodistas con la mirada en otro lado.

En un momento, uno de los colegas que preguntó, le indicó: “Acá estoy Eduardo, a tu derecha”, porque observaba que el técnico estaba en otra cosa. El mismo Domínguez reconoció que estaba distraido porque estaba buscando a su mujer, Brenda Bianchi, y no la veía.

Cuando Brenda arribó al lugar, NexoDiario le comentó que su marido preguntó por ella y que lo hizo públicamente. La hija del “Virrey” se río y le explicó a este medio por qué se demoró: “Hubo que esperar que se retire primero el público visitante”.

La poca costumbre de recibir público del equipo rival hizo que a nadie se le ocurriera esa vieja medida aplicada para que las hinchadas no se crucen afuera del estadio.

La esposa de Domínguez siempre está presente en las conferencias de prensa y muchas veces se encarga de sacarle fotos al DT. Se muestra muy simpática y saluda a todo el mundo. En alguna oportunidad también estuvo con sus hijos que se sentaron “chinito” para ver hablar a su papá.

El gesto de desesperación del técnico de Colón por no encontrar a su pareja sorprendió a todos los presentes y se ganó los elogios del sector femenino, aunque parte del público masculino lo pueda acusar de “pollerudo”. Domínguez es un hombre que controla todas las jugadas: adentro y afuera de la cancha.