Después de firmar un convenio con la Facultad de Medicina de la UNR, los oficiales de policía de la provincia y funcionarios deberán someterse a un análisis de orina para determinar si consumen drogas.

 

En caso de que un policía obtenga un resultado positivo, el Ministerio de Seguridad le retirará el arma como primera medida y luego iniciará un proceso para establecer si sigue o no en la fuerza. Si integra la Dirección General de Prevención y Control de Adicciones será apartado.

El test presenta dos pasos. El policía o funcionario deberá pasar a un cuarto donde deberá orinar en dos recipientes. En uno se analizará si consume droga y qué tipo. En otro, a través de un espectómetro con detector de masa, se especificará qué cantidad de droga tiene en el organismo. Después, la persona será entrevistada.

El primero en realizarse el examen será el ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro, y lo seguirán sus funcionarios. Después lo harán los policías que integran la Dirección General de Prevención y Control de Adicciones (DGPCA), y luego el resto de la fuerza, que tiene unos 22 mil agentes. Los tests se llevarán a cabo por sorteo.