
La derrota de Talleres ante Sao Paulo por Copa Libertadores quedó en segundo plano por el escándalo entre los jugadores de la T y la policía brasilera que, fiel a su estilo, originó una secuencia de violencia en el estadio MorumBis.
Todo comenzó apenas terminado el primer tiempo, cuando los futbolistas albiazules fueron a protestar al árbitro colombiano Jhon Ospina por la repetición del penal de Sao Paulo en el primer gol del local. En ese momento, uno de los tres policías brasileros que custodiaban al juez golpeó de un “escudazo” al arquero suplente de la T, Lautaro Morales.
Mientras se retiraba del MorumBis, Guido Herrera se refirió al encontronazo con la policía brasilera. “Son cosas que no tienen que suceder. Me llamó la atención la frialdad con la que lo hicieron”, remarcó en relación a la agresión a su compañero.
“Seguramente va a volver a pasar, pero siempre pasa acá. Mañana juega San Lorenzo acá… ojalá no les pase nada. Solamente estábamos reclamando de buena manera”, cerró.




















